#quedateencasa

Quédate en casa y disfruta (II)

De nuevo estoy aquí, para contarte algo entretenido que nos ayude a sobrellevar mejor la situación de no poder salir de casa, y aprovechar con ello, la oportunidad que nos brinda de disfrutar de un mayor tiempo de calida con nuestras familias o las personas con las que convivimos, y con nosotros mismos.

Como sabéis, soy una enamorada de los aceites vegetales y esenciales, y en nuestro reciente lanzamiento (madre mía, quién me iba a decir que iba a tener que lanzar una Compañía en tiempos de absoluto estado de emergencia) hemos incorporado dos maravillas de la naturaleza, en forma de elixires para complementar tu rutina de belleza y sofisticar ese momentazo de cuidado de la piel durante el día.

Una de las maneras que recomiendo en el uso de los aceites faciales, es depués de haber procedido con la limpieza facial, aplicarlos mediante una técnica de masaje que os voy a decribir a continuación.

Recibir un masaje facial es una de las sensaciones más relajantes y placenteras que existen. Además, este tipo de masaje mejora la circulación sanguínea del rostro, elimina o reduce las tensiones acumuladas y, al movilizar los tejidos de la piel, también es una buena manera de rejuvenecerla y hacer que luzca más firme y tersa.

  1. Para dar un buen masaje facial lo mejor es usar aceites en lugar de cremas, ya que estas acostumbran a ser más grasas y no ofrecen el mismo resultado
  2. Colócate nuestra diadema o un pañuelo o banda para retirar el cabello de la frente y dejar la cara completamente despejada
  3. Dosifica 4-5 gotas del aceite elegido según la necesidad de tu piel, y caliéntalo ligeramente entre ambas manos. Seguidamente, aplícalo sobre la cara realizando suaves caricias en la barbilla, las mejillas y la nariz.
  4. Después puedes comenzar con el masaje propiamente dicho. Desliza la yema de tus dedos sobre la cara, iniciando desde la barbilla y ascendiendo hasta llegar a a frente, empujando la piel de manera suave hacia arriba.
  5. Trabaja la zona del entrecejo realizando pequeños masajes para relajar esa zona, que es una de las que más tensión soportan a lo largo del día. Posteriormente baja por la nariz haciendo pequeños movimientos circulares con la yema de tus dedos desde la parte superior del puente de la nariz hacia abajo y hasta llegar a las fosas nasales.
  6. Posteriormente pasamos a trabajar la zona de la cuenca de los ojos,aplicando una ligera presión justo debajo de éstos con los dedos anulares desde dentro hacia fuera.
  7. Después de los ojos, pasaremos a la mandíbula. En esta zona, tienes que hacer un movimiento de succión usando tu dedo pulgar y el lado de tu dedo índice. En este caso, el sentido del movimiento va desde el interior hacia el exterior de la cara.
  8. Después pasaremos a las mejillas. Realiza unos pellizcos rápidos y cortos en esta zona para hacer que la sangre se dirija a esta parte de la cara y se active así la circulación.
  9. Una vez masajeadas las distintas partes de la cara, debes simular el movimiento que se hace al tocar el piano, por todo el rostro.
  10. Para finalizar, acaricia las distintas zonas de la cara y del cuello y de forma progresiva, ve reduciendo la fuerza e intensidad de los movimientos

¿Qué te ha parecido? ¿Dispuesta a disfrutar al quedarte en casa?

Os seguiré contando nuevas técnicas para seguirnos cuidando y sofisticando nuetsras rutinas beauty.

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