Todos los ingredientes de nuestras formulaciones ha sido cuidadosamente seleccionados y envasados en preciosos frascos de cristal para que mantengan toda su esencia, sofisticando tu rutina de belleza.

Aceite de pepita de uva

El aceite de pepita de uva se obtiene por presión en frío de la semilla de la uva. Es de color amarillo-verdoso pálido y de olor suave. Su principal virtud es que proporciona a la piel notables beneficios contra el envejecimiento.

El aceite de pepita de uva está compuesto por ácidos grasos poliinsaturados: un 70 % de omega-6, y un 20 % de omega-9, lo que ayuda a ralentizar el envejecimiento de la piel, entre otras muchas cualidades. Tiene un alto contenido en vitamina E, proantocianidina, resveratrol y bioflavonoides, lo que lo convierte en un aceite excepcional para nuestra piel y en general para contrarrestar los radicales libres. Es de textura ligera, no deja la piel grasa y es un aceite de rápida penetración.

Su alto contenido en ácidos grasos poliinsaturados estimula el colágeno y la elastina y sus antioxidantes ayudan a neutralizar los radicales libres, responsables del envejecimiento celular.

Es de rápida absorción, sin dejar sensación grasa y no es comedogénico.

Aceite de Jojoba

El aceite de jojoba es un producto natural que se extrae de las semillas de la planta Simmondsia chinensis, originaria de las zonas desérticas del suroeste de Estados Unidos y norte de Méjico.

En su compleja composición hay un 97% de ceramidas, lo que hace que resulte extremadamente estable al calor y a la oxidación conservándose perfectamente con el paso del tiempo y manteniendo íntegras sus propiedades.

Las ceramidas son sustancias que recubren las células de la epidermis regulando su hidratación. Como las ceramidas del aceite de jojoba son muy similares a las de la piel, ayudan de manera mimética a la reparación y mantenimiento de la estructura de la piel.

El aceite de jojoba además de penetrar muy bien en la piel, tiene propiedades antioxidantes y antienvejecimiento, ya que ayuda a  neutralizar los radicales libres.

Además de tener propiedades antimicrobianas, calma y desinflama la piel, eliminando las rojeces que aparecen en el rostro debido a sensibilidades cutáneas pasajeras producidads por eccemas o acné.

Aceite de Palmarosa

El aceite esencial de Palmarosa se extrae de una planta herbácea perteneciente a la familia de las gramíneas. Usado en cosmética tiene poder regenerador, antiarrugas e hidratante, vigorizando la piel madura.

Su gran poder hidratante hace que disminuya la sequedad de la piel a la vez que aporta suavidad y un agradable aroma.

Además, regula la cantidad de sebo producida por la piel, que unido a su potente efecto calmante, ayuda a calmar la piel grasa con tendencia acneica.

Este maravilloso elixir también se utiliza para estimular la regeneración celular.

Aceite de rosa de mosqueta

Su composición rica en vitaminas, ácidos grasos esenciales y antioxidantes hace de este aceite un imprescindible compañero en los preparados cosméticos.

Tiene un claro efecto hidratante y reparador de la piel ya que ayuda a la formación de colágeno y elastina, devolviendo tersura y luminosidad a la piel.

Al estar compuesto en gran medida por ácidos grasos esenciales como el linoleico (omega 6) y linolénico (omega 3), antioxidantes y vitaminas A, C y E, tiene un enorme poder contra los radicales libres causantes del envejecimiento cutáneo.


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